Hay noches que se disfrutan y otras que se sienten. La última edición de «Pá Poquitos» fue de las segundas: risa, emoción y compromiso imposibles de olvidar sobre un escenario donde el humor y la música se pusieron, una vez más, al servicio de la infancia.
Artistas, socios y familias llenaron la sala para recordar por qué existe la Fundación Gomaespuma: para que ningún niño se quede sin la educación con la que sueña. Lo recaudado se destina íntegramente a los proyectos activos en España, Senegal, Sri Lanka y Nicaragua.
Gracias a quienes lo hicisteis posible — nos vemos en la próxima edición.
